Se estudia por primera vez en España una estrategia para tratar los trastornos cognitivos asociados al VIH | Fundación Lucha contra el Sida

Se estudia por primera vez en España una estrategia para tratar los trastornos cognitivos asociados al VIH

08/09/2017

 

  • El Estudio TRIANT-TE ha sido el primero realizado en España para estudiar la eficacia y seguridad de un tratamiento farmacológico para los trastornos cognitivos asociados al VIH.

  • Ha sido también el primero en el mundo en estudiar los posibles beneficios de una estrategia farmacológica con rivastigmina transdermal (medicamento utilizado en enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson) ante los trastornos del sistema nervioso central en pacientes que conviven con el VIH desde hace años.

  • En las personas que han sido tratadas con el fármaco, los resultados muestran una tendencia a la mejora en determinados aspectos cognitivos, tales como la velocidad del proceso de la información o el funcionamiento ejecutivo. Sin embargo, serán necesarios estudios más amplios en este campo.

Con el desarrollo de las terapias antirretrovirales y el aumento de la esperanza de vida de las personas con VIH se han producido avances muy importantes en el conocimiento de las afectaciones que el propio virus y la medicación pueden tener sobre el sistema nervioso central. Ya en los primeros días después de la infección, el VIH penetra en el sistema nervioso central y llega al cerebro, pudiendo provocar alteraciones en el funcionamiento cognitivo y motriz, e influyendo negativamente en la calidad de vida y el funcionamiento diario de las personas afectadas.

 

Si bien es cierto que en las personas que se infectan con el VIH actualmente los trastornos cognitivos son cada vez menos frecuentes (gracias al diagnóstico y tratamiento precoz), este tipo de alteraciones afectan a entre un 30% y un 60% de las personas con la infección, y que vivieron los años en que el tratamiento antirretroviral no era tan efectivo como hoy en día ni se prescribía de manera tan temprana. Uno de los retos más importantes para los clínicos que atienden a personas con VIH es el de diagnosticar lo antes posible estos déficits a nivel del sistema nervioso central, habiéndose publicado hasta el momento varios estudios que muestran los resultados beneficiosos de actuar en este sentido.

 

Ahora, sin embargo, gracias al liderazgo de la Fundación Lucha contra el Sida, se ha llevado a cabo por primera vez en España un ensayo clínico que ha ido un paso más allá, y no se ha centrado únicamente en encontrar un método de cribado o diagnóstico, sino en probar una estrategia de intervención terapéutica. Este ensayo, con el nombre de Estudio TRIANT-TE, ha resultado ser el primero en todo el mundo en testar el tratamiento de los trastornos neurocognitivos asociados al VIH con un fármaco llamado rivastigmina transdermal.

 

La rivastigmina pertenece a la familia de los inhibidores de la colinesterasa y se utiliza para tratar los trastornos cognitivos que se dan en enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson. Hasta el momento, sólo había sido utilizado en personas con VIH en su formulación oral en un único ensayo previo, pero no con el sistema transdermal (mediante parches).

 

El Estudio TRIANT-TE ha consistido en un ensayo clínico con 29 participantes clasificados en 3 grupos: el primero inició tratamiento con rivastigmina transdermal; el segundo grupo recibió terapia con litio; y el tercer grupo se mantuvo como grupo control, sin recibir nueva medicación. Todos estos participantes estaban en terapia antirretroviral estable desde hacía más de 6 meses y presentaban trastorno cognitivo asociado al VIH. A todos los participantes, además, se les sometió a una evaluación exhaustiva teniendo en cuenta variables emocionales, de calidad de vida y factores de su actividad diaria. El estudio duró 48 semanas en total, con controles previos a las semanas 4, 12, 24 y 36.

 

Los resultados, que han sido publicados en la revista científica PLOS ONE, muestran tendencias de mejora en el grupo que tomaba rivastigmina transdermal con respecto a 2 funciones cerebrales alteradas por el VIH: la velocidad de procesamiento de la información y el funcionamiento ejecutivo. La velocidad de procesamiento se refiere a la rapidez o lentitud con la que la persona capta la información, la entiende y efectúa una respuesta. Puede tratarse de información visual, tal como letras o números, o también auditiva, como el lenguaje hablado. Cuando hablamos de funcionamiento ejecutivo nos referimos a la habilidad para planificar, priorizar, empezar y terminar actividades, cambiar de una actividad a otra y supervisar nuestro propio comportamiento.



Del estudio también se concluye que, muy probablemente, la intervención exclusivamente a nivel farmacológico no es suficiente para la mejora de la alteración neurológica asociada al VIH. En este sentido, las intervenciones no farmacológicas, como la estimulación cognitiva, el ejercicio físico, o la mejora del estado emocional, pueden tener un rol beneficioso tal y como se ha observado extensamente en patologías similares.

 

El TRIANT-TE ha sido un estudio piloto, con una muestra limitada de pacientes y con una tasa elevada de abandonos (40%). Son necesarios, pues, estudios más amplios para determinar los efectos positivos de esta intervención terapéutica en el estado cognitivo en general, y poder conocer mejor sus posibles ventajas clínicas.

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