Acaba el estudio sobre el uso de la hidroxicloroquina para tratar el COVID-19 | Fundación Lucha contra el Sida

Acaba el estudio sobre el uso de la hidroxicloroquina para tratar el COVID-19

16/06/2020

 

El pasado 18 de marzo el equipo liderado por el Dr. Bonaventura Clotet y el Dr. Oriol Mitjà puso en marcha, con extrema rapidez, un estudio pionero a nivel mundial para conocer la efectividad de la hidroxicloroquina como tratamiento inmediato por los infectados y para prevenir el contagio entre sus contactos. Este ensayo clínico, el primero aprobado por la Agencia Española del Medicamento, se basa en la estrategia llamada «Test & Treat» (Testar y Tratar) consistente en iniciar el tratamiento en el momento del diagnóstico. Esta estrategia perseguía eliminar el coronavirus y no permitir que continuase durante días la infección a nivel pulmonar con la consecuente liberación de substancias inflamatorias (citocinas) y la aparición de neumonía bilateral seguida de insuficiencia respiratoria grave y muerte de los pacientes en un elevado porcentaje de estos. Muchos estudios similares se iniciaron en varios centros de investigación en todo el mundo.

 

Comunicamos que el estudio, en el que finalmente han participado 350 personas con COVID-19 y 2.300 personas expuestas, ha concluido. Dadas las vastas implicaciones globales, hemos compartido los resultados del estudio BCN-PEP-COV sobre la hidroxicloroquina con las agencias reguladoras mientras la revista científica está haciendo la evaluación externa. No podemos aportar más datos hasta que se obtenga su aprobación. Más de 120 estudios están en curso para evaluar el efecto antiviral de la hidroxicloroquina, que está siendo el medicamento más usado en la pandemia. Por ejemplo, el estudio Recovery, desarrollado en Inglaterra con 1.542 pacientes hospitalizados que recibieron hidroxicloroquina, demuestra que, comparados con un grupo control, tuvieron la misma mortalidad. Otro estudio más parecido al realizado por Oriol Mitjà y Bonaventura Clotet y desarrollado en Minnesota (USA), con un menor número de participantes (solo 821), ha sido publicado en la revista New England Journal of Medicine el 3 de junio. En el mismo tampoco observaron eficacia: desarrollaron la enfermedad el 11,8% de las personas que habían tomado hidroxicloroquina y el 14,3% de las que habían recibido placebo, una diferencia que no se considera estadísticamente significativa.  La revista Science News ha recogido de forma resumida los resultados de estos tres estudios.

 

Dada la urgencia del momento, cuando se inició el estudio, que era cuando cientos de pacientes ingresaban diariamente en los hospitales y morían en pocos días, resultaba crucial intentar encontrar algún fármaco que pudiese frenar la progresión a la fase evolucionada, con distrés respiratorio y elevada inflamación pulmonar, y muerte consecuentemente. La hidroxicloroquina presentaba una eficacia importante “in vitro” contra el coronavirus (similar a la del Remdesivir) y esto facilitó su selección puesto que además era bien conocido su perfil de seguridad (se utiliza desde hace años en diferentes enfermedades reumatológicas y como prevención de la malaria) y su coste era muy bajo.

 

Los hallazgos recientes sobre la ineficacia de la hidroxicloroquina para la profilaxis post-exposición nos han sorprendido, pero la utilidad de ciertos fármacos cambia completamente en función del momento de la enfermedad en el que se administran. Como se ha concluido en todos los estudios mencionados anteriormente, la hidroxicloroquina no es útil para tratar a los pacientes ya infectados en ninguna fase del curso clínico del COVID-19, ni tan solo en fases muy iniciales.

 

Estos resultados son de gran ayuda para poder posicionar correctamente la hidroxicloroquina y para que muchos estudios actualmente en marcha en todo el mundo puedan ser interrumpidos y sustituidos por terapias más eficaces o combinaciones de fármacos con mayor potencia antiviral.

 

Sin embargo, queda una última opción para la hidroxicloroquina, que sería su uso en la fase previa a la infección como terapia pre exposición. Hasta ahora, todos los estudios en fases post-exposición al virus (personas ya infectadas) no han funcionado. Sin embargo, en otras enfermedades sucede también que los fármacos que pueden prevenir eficazmente fracasan como tratamiento durante la enfermedad. Por ejemplo, la doxiciclina se ha usado como prevención de la Malaria, pero no tienen ninguna utilidad para tratar esta enfermedad una vez establecida. Lo mismo sucede con Truvada, una combinación de 2 compuestos que tomada regularmente previene la infección por el VIH en más del 90% pero que, en cambio, por sí sola, no tiene ninguna actividad una vez la persona ha contraído el virus causante del sida.

 

Por lo tanto, debe evaluarse si la administración de hidroxicloroquina antes de entrar en contacto con el coronavirus puede reducir el número de infecciones por dicho virus. Estamos analizando la cohorte de nuestro centro de personal sanitario en que algunos recibieron la profilaxis y otros no para averiguar si se produjo protección. Hay estudios en marcha en España que persiguen demostrar lo mismo. Si se pudiera hallar actividad en el contexto preexposición sería de gran utilidad para proteger al personal sanitario ante posibles nuevos brotes de la enfermedad y hasta que no dispongamos de una vacuna eficaz.

 

Paralelamente al desarrollo del estudio con la hidroxicloroquina, y gracias a la ayuda representada por el proyecto #YoMeCorono, se ha estado trabajando intensamente para identificar “in vitro” más compuestos activos frente al virus y evaluar sinergias entre ellos para poder seguir realizando ensayos clínicos que nos permitan encontrar tratamientos cada vez más eficaces, seguros y económicos frente al coronavirus. Siempre en el contexto “Test & Treat”, los ensayos se realizarán con un número reducido de pacientes (<200) para poder llevar a cabo varios a la vez y probar varias estrategias al mismo tiempo. Esto permitirá acelerar el proceso para encontrar distintos enfoques terapéuticos eficaces que puedan encajar en el amplio espectro de pacientes con Covid-19. 

 

Si logramos identificar una combinación de fármacos que frene la progresión de la Covid-19, que evite la inflamación grave y consecuente destrucción de los pulmones, conseguiremos frenar esta crisis sanitaria: si la infección deja de ser potencialmente mortal, el hecho de que sea muy contagiosa ya no representará una amenaza tan importante.

 

Más información sobre otros proyectos de investigación en marcha actualmente en yomecorono.com.

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